Cincuenta y siete, cincuenta y ocho, cincuenta y nueve, sesenta.
-Uf, a esta temperatura no creo que aguante viva ni media hora más. Lo que daría porque un "pobre pringao" se tragara esta maldita ostra.
Tiene gracia la cosa, hace tan sólo 24 horas pensaba que iba a poder pasar aquí una buena temporadita. ¡Si llego a saber que el capullo del Restaurante me deja a -4ºC me hubiese traído la bufanda!.
Gracias a los tiritones, logro mantenerme caliente unos cuántos minutos. Por fin abren las puertas del congelador, y unas pinzas metálicas cierran de un golpe la puerta de casa.
-Ya está, me dije, ahora sólo esa cuestión de segundos.
Siento sobre mis "flagelos" las ácidas gotas de limón y un airecito muy humano.
Me quedo un rato en los labios y de seguida noto que són femeninos, jugosos, suaves y calientes. Me deslizo frenéticamente por el tracto gastrointestinal de mi víctima. Creo que es joven y está sanísima.
La sangre va entrando poco a poco en mí y noto una inyección de adrenalina que se deposita directamente en mis venas. Mi excitación es tremenda. El olor fisiológico de "mi pobre chica" es embriagador.
-¡Vaya!, ya tenemos compañía. Habíais tardado demasiado en llegar. Mi nombre es Coli,
E Coli.
El capitán de ejército blanco, alza la voz potente y segura:
- Señorita Coli, sabe que no es bienvenida a este lugar. Nuestra Señora es joven, hermosa y ama la vida. Nosotros estamos aquí para protegerla, no permitiremos que le haga daño. Así la invito a marcharse por dónde ha venido.
-¿Pero de verdad crees que cuatro gordos me vais a asustar?, ¡en peores plazas he toreado!
Llevo días sin comer, casi me muero de frío y ahora que estoy aquí no voy a abandonar. !Esta chica es mía!
-Coli, estás en minoría. Me gustaría aclararte que mi equipo lo forman 5.000.000 millones de soldados .
-Estos cabrones no van a acabar conmigo. Eh gordo, está bien. Me largo. Eso sí, dile a tu Ama que abra las compuertas.
Los intestinos todavía huelen mejor , noto una fuerza ascendente que por un momento me estira como un chicle. Me agarro con fuerza, el epitelio de la mucosa es un buen escondite.
En los días posteriores, permanecí inmóvil, alimentándome sólo con el fluido que me llegaba, manteniéndome a una temperatura óptima, no segregué toxinas. Así conseguí engañar al ejército. Mientras esperaba con paciencia, el momento para terminar con ella.
Sabor natural
La magia de las palabras
sábado, 30 de abril de 2011
sábado, 26 de febrero de 2011
Reflexiones
Todo cuanto hacemos o decimos, todo cuanto pensamos o sentimos, porta la misma máscara y el mismo dominó. Por más que nos despojemos de nuestros vestidos, no llegaremos nunca a la desnudez, pues la desnudez es un fenómeno del alma y no el hecho de arrancarse el traje. Así, vestidos de cuerpo y alma, con nuestros múltiples trajes tan plegados a nosotros mismos como las plumas de las aves, vivimos felices o infelices, o incluso sin saber lo que somos, el breve espacio que los dioses nos conceden para divertirnos, como niños que juegan a juegos serios.
Bernardo Soares.
Y ella nos regalo una tarde más, llena de luces y de sabores salados.
Mi yo místico se encontró con una dimensión maravillosa, y una habitación con muchos personajes.
Estoy agradecida por la tarde que sentí ayer, es curioso algo tan ficticio últimamente se convierte en una realidad.
Llevaba años deseando escribir, hablar con personas interesantes, con vidas que zarandean, con sentimientos verdaderos, con buscadores de historias, con vampiros de palabras, con diseñadores de sueños, con amantes de lo bello... y todos nos reunimos allí con una anfitriona cinco estrellas.
Aún guardo el sabor a menta y a especies que riquísimo..., las velitas y el calor humano...la fortaleza de alguno de ellos y esas historias vibrantes y llenas de valentía.
Aunque la vida real no siempre sale en los libros, vosotros ya formáis parte del mío.
Y maravillada sigo, porque vi en ellas la fuerza del ser humano. Del animal que llevamos dentro, que ruge y pelea con ímpetu cuando la vida te tortea.
Así, llena denuevo, sigo escribiendo.
Y como nota final, adelanto que otro regalo viene de camino....Parir un libro común...suena a chiste pero es realidad, la vida no para de hacerme cosquillas, y riéndome sigo porque algo precioso se avecina, ¡sí sí ya estoy con mil ideas!
Esta vez la historia pasa en una ciudad muy mediterránea, y con un ligero sabor amargo...de aceitunas verdes.
Bernardo Soares.
Y ella nos regalo una tarde más, llena de luces y de sabores salados.
Mi yo místico se encontró con una dimensión maravillosa, y una habitación con muchos personajes.
Estoy agradecida por la tarde que sentí ayer, es curioso algo tan ficticio últimamente se convierte en una realidad.
Llevaba años deseando escribir, hablar con personas interesantes, con vidas que zarandean, con sentimientos verdaderos, con buscadores de historias, con vampiros de palabras, con diseñadores de sueños, con amantes de lo bello... y todos nos reunimos allí con una anfitriona cinco estrellas.
Aún guardo el sabor a menta y a especies que riquísimo..., las velitas y el calor humano...la fortaleza de alguno de ellos y esas historias vibrantes y llenas de valentía.
Aunque la vida real no siempre sale en los libros, vosotros ya formáis parte del mío.
Y maravillada sigo, porque vi en ellas la fuerza del ser humano. Del animal que llevamos dentro, que ruge y pelea con ímpetu cuando la vida te tortea.
Así, llena denuevo, sigo escribiendo.
Y como nota final, adelanto que otro regalo viene de camino....Parir un libro común...suena a chiste pero es realidad, la vida no para de hacerme cosquillas, y riéndome sigo porque algo precioso se avecina, ¡sí sí ya estoy con mil ideas!
Esta vez la historia pasa en una ciudad muy mediterránea, y con un ligero sabor amargo...de aceitunas verdes.
sábado, 1 de enero de 2011
Soñando a lo grande
Espero que a mi "querida amiga" no le importe que el título se lo haya cogido prestado. Necesitaba una frase potente para un momento potente. Hoy termina una semana llena de cosas, y bonitas.
Que bien te sientes cuando haces algo para ti, me refiero a pequeños detalles: dedicarnos un ratito a nosotros, en silencio sin escuchar nada más que el eco de nuestro corazón, pararse a sentirlo, a notar que por muy complicado que este el exterior, nuestro cuerpo sigue su curso natural, la fuerza del alma sigue ahí aunque fuera haya tormenta. Aunque es importante estar alerta porque esta energía no dura siempre, por eso cuando me siento cansada o aturdida es solo un mensajito desde el interior, aunque no sea exigente pero nos dice que paremos, que pongamos el freno. ¡Y qué gustazo cuando eres capaz de hacerlo!, tomas consciencia que la vida tiene un ritmo, como todas las cosas perfectas: armonía. Las cosas que a veces nos envuelven intentan acelerar el proceso, no se, como si alguien tuviera prisa por echarnos de aquí.
Yo vivo despacio, y estoy feliz por poder compartir mi vida con vosotros.
Que bien te sientes cuando haces algo para ti, me refiero a pequeños detalles: dedicarnos un ratito a nosotros, en silencio sin escuchar nada más que el eco de nuestro corazón, pararse a sentirlo, a notar que por muy complicado que este el exterior, nuestro cuerpo sigue su curso natural, la fuerza del alma sigue ahí aunque fuera haya tormenta. Aunque es importante estar alerta porque esta energía no dura siempre, por eso cuando me siento cansada o aturdida es solo un mensajito desde el interior, aunque no sea exigente pero nos dice que paremos, que pongamos el freno. ¡Y qué gustazo cuando eres capaz de hacerlo!, tomas consciencia que la vida tiene un ritmo, como todas las cosas perfectas: armonía. Las cosas que a veces nos envuelven intentan acelerar el proceso, no se, como si alguien tuviera prisa por echarnos de aquí.
Yo vivo despacio, y estoy feliz por poder compartir mi vida con vosotros.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)